9/26/2008

Días de tormenta. I

El olor del café me anuncia la hora de subir el ánimo. Would you know my name if I saw you in heaven? Dirías mi nombre, si me ves en el cielo? Would you hold my hand if I saw you in heaven? Agarrarías mi mano, si me ves en el cielo?

Dos tazas de café van bien para empezar el día. No necesitamos vendavales atronadoras tormentas relámpagos amenazantes para saber que seguimos a la deriva. No hay que soltarse del mástil del naufragio, Horacio. Anuda bien tus tenis rojos y amarillos, muchacho, que vamos a andar por la morada al sur, por el país del viento.

Quisiera en este viaje tener la paz de los guaduales que se mecen en mi ventanal. Su impúdica indolencia de gigantes que bailan al viento. Como tus caderas. Impúdicas, indolentes, danzantes al viento. Ya está el café, Horacio, vamos.

Gracias Alfonso por el Lucafé gourmet tostado y molido. En mala hora has puesto un paréntesis, pero gracias por las antiguas complicidades. Es hora de echarse a andar solos, como Li Po en las montañas. Las montañas en que galopaba el ángel de la soledad. El río inmemorial de Borges que fluye en ti, la corriente que nos lleva de ida y vuelta al abismo. Tú sabes de eso Horacio. Abismos.

Pero del abismo nos salvó un domingo la corriente. ¿Te acuerdas? Jugábamos a fundirnos en el agua y nos dolían los pies del hielo que se derretía en el nacimiento de la quebrada, arriba, en el páramo. Agua helada, respiración agitada, la corriente seductora que se llevaba la ropa, tu cuerpo tenso, felino, que se sumergía en la espuma. Y luego el té de coca, el chocolate caliente, tu mirada al horizonte, Walt Whitman en el café de los artesanos (Yo me celebro y yo me canto /Y todo cuanto es mío también es tuyo / Porque no hay un átomo de mi cuerpo que no te pertenezca).

Y entonces la purificación te llevó a descubrir, que al borde del abismo está el amor. Y a mí, que apenas chapoteaba en tus aguas, me arrastró la corriente.



Tears in heaven
Eric Clapton


Dirías mi nombre, si me ves en el cielo?
Sería lo mismo, si te veo en el cielo?

Debo ser fuerte y continuar
porque se que no correspondo al cielo.

Agarrarías mi mano, si me ves en el cielo?
Me ayudarías a pararme, si me ves en el cielo?

Encontraré mi salida a través de la noche y del día,
porque sé que no puedo quedarme aquí en el cielo.

El tiempo puede hundirte,
El tiempo puede vencer tus rodillas,
El tiempo puede romper tu corazón,
Estuviste pidiendo por favor? Pidiendo por favor?

Detrás de la puerta,
Hay paz, estoy seguro,
soñé que no habrá mas lágrimas en el cielo.

Sabrías mi nombre, si te veo en el cielo?
Sería lo mismo, si te veo en el cielo?

Debo ser fuerte y continuar,
porque se que no pertenezco al cielo.

2 comentarios:

blueandtanit dijo...

cuanto me alivia ver un nuevo escrito en las ínsulas

cuanto se extrañaba todo aquello que sale de tu cabeza.

extrañar, sentir, es casi inevitable, pero algo me dice que tu ángel de la soledad te encontrará en el cielo y tomará tu mano.

y no habrán más lágrimas en ese cielo, sin importar cuanto llueva sobre nuestras cabezas...

saludos desde un lugar desconocido :)

pd: de acuerdo con don álvaro, esperamos poder sumarte a la lista que tiene la campaña contra la censura en neiva.

Arlovich dijo...

Blue, me sumé un poco tarde, pero me sumé. Gracias por la visita, te extraño igual por acá.