5/15/2007

Se estremece el Combeima


Anoche escribía tranquilamente Colombia Gótica en el Cañón del Combeima, donde tengo mi biblioteca. A las diez y media terminé de editar mi escritura, me desconecté de Internet y a las 11 y 11 minutos miré por última vez la hora en el reloj del Ipod antes de dormir (no tengo otro reloj, no es snobismo).

Me acosté contento. Había leído todo el día en tres libros distintos para mi tesis doctoral, había hablado con mi familia a las nueve y había actualizado mi blog desde mi retiro campesino. Aproximadamente a la una y cuarenta minutos me despertó un helicóptero que volaba sobre los cerros que bordean la vereda Pastales. Entre sueños seguí el sonido de lo que me parecía una nave perdida en una de mis pesadillas. Intenté dormir, pero dos ráfagas de fuego aéreo me hicieron saltar de la cama. Miré la hora: una y cincuenta y un minutos. Corrí a la ventana que da al patio y pude ver el fuego de metralla que caía en diagonal desde lo alto del cerro y que se dirigía, oh sorpresa, hacia las veredas Pastales, Pueblo Nuevo y Pico de Oro. No lo podía creer, parecía que la metralla iba dirigida al pueblo, a las casitas de los campesinos humildes de los cerros, a la humanidad entera del cañón.

Este primer ataque me introdujo en una sensación de irrealidad de la que no pude salir hasta ocho horas después, cuando hablé con los campesinos. Mientras los ataques se repetían, yo pensaba que de tanto escribir ficción ahora estaba metido en una especie de guerra de las galaxias o de black hawk down o de CNN desde Bagdad. Esto pensaba, cuando el ataque pasó a más abajo, a la vereda de Llanitos. Cambié de ventana (la casa tiene la misma orientación que el cauce del Combeima: mira hacia Ibagué) y mi asombro fue doble: desde una nube una nave invisible lanzaba hirientes flechas de fuego rojo que se dirigían hacia Llanitos. Miré el reloj: dos y diecisiete minutos. Ya se iba a cumplir una hora de ataques aéreos y yo no entendía lo que estaba pasando. Agucé el oído y escuché un par de tiros, seguro de fusil, pero no en ráfaga, que llegaban desde los cerros. ¡Estaban atacando a los helicópteros!

Seguí sin entender nada. La somnolencia no me permitió entender con claridad que yo habito en Colombia, el país donde se vive en una guerra no declarada, pero guerra al fin y al cabo. A esta hora, al parecer ya eran varios los helicópteros porque el fuego caía sobre un cerro o sobre el otro y las naves giraban invisibles en círculos por encima del río y por encima de las casas de los atemorizados vecinos. Para comprobar que yo no estaba en un sueño, decidí llamar a Ibagué por si el fuego amigo me ocasionaba daños colaterales. No había señal telefónica. No había luz. No se escuchaban los vecinos. Los ruidosos perros estaban en absoluto silencio. Tan aterrados como yo. El pánico me impidió seguir de una ventana a otra para ver la maravilla del fuego aéreo confundirse con el cielo estrellado. Bajé al primer piso y me puse a resguardo debajo de la plancha de cemento. Llamé a mi vecino pero nadie contestó. A las tres y treinta y tres minutos cantó un gallo. A las tres y treinta y siete se repitió la más fuerte descarga sobre Llanitos. A las cuatro cesó un poco el fuego aéreo. A las cinco los helicópteros ya no fustigaban los cerros vecinos, sino que avanzaban hacia el norte. Ellos continuaron el sobrevuelo hasta las seis y treinta de la mañana, cuando el sueño y el cansancio me vencieron.

Me duché a las diez de la mañana, sin saber que otros seres tan indefensos y frágiles como yo no habían podido dormir en toda la noche. Cuando saludé a mis vecinos, por fin la sensación de irrealidad me abandonó. Sufrí un terrible y deprimente golpe de realidad: la guerrilla de las Farc había
atacado Llanitos y el pueblo estaba sembrado de destrucción y muerte. Lo que vi no era un mal sueño, era la triste realidad de un país abatido por la insensatez de la devastación, por la ceguera obtusa de los guerreros. Las montañas seguían ahí, trémulas de rocío y henchidas de amanecer, pero mortalmente heridas, fustigadas, pisoteadas envilecidas, convertidas en escenario de muerte.

Recogí mis libros y mis bártulos y abandoné como troyano en derrota lo que consideraba un escenario de paz y un remanso para el pensamiento. ¿Por qué el sinsentido del lenguaje de las metrallas? ¿Por qué la vida humana se convierte en trofeo de guerra? ¿Por qué los sueños de los colombianos continúan teñidos de sangre inocente? ¿A esto llaman seguridad democrática? ¿A esto llaman revolución?


Al despedirme del Combeima unos labriegos me mostraron varios proyectiles hendidos en un cultivo de fríjol. Ellos continuaron su faena y sus hijos la continuarán a través de nuevos soles y nuevas lluvias y bajo el mismo cielo estrellado y arrullados por el mismo río milenario. Cuando pasaba por Llanitos miré el cadáver de un campesino cubierto con una triste manta y solté una miserable lágrima y ante las ruinas del centro de salud pensé: estos hijos de nuestros hijos merecen la paz sobre la tierra.


Nota: una versión de esta entrada la pasé a la prensa. La publicarán? (La foto de la bota es tomada de El Tiempo).

5/14/2007

Colombia gótica


Esta noche me atacó un murciélago. Un chimbilá dicen en el sur. También le dicen a la bestia chimbe, pero eso creo que es por economía verbal. Todo esperé de mi negra suerte menos terminar en las manos de un vampiro, como le dicen los lectores de Le Fanu.

Todo sucedió rapidísimo. Yo estaba mirando el atardecer en mi hamaca de San Jacinto guindada a pocos metros del caudal vibrante del río Combeima y el murmullo del agua precipitada me arrullaba mientras yo veía las montañas cambiar de color, oscurecerse, arroparse con la noche inminente. Lo último que recuerdo es que Meridiano de Sangre se me deslizó de las manos y no tuve voluntad para recogerlo. Después, un viento frío se deslizó por debajo de la hamaca y ví y sentí unas manos huesudas que se metían por debajo de mi pulóver azul y me acariciaban la garganta. Mi pérdida de voluntad, mi profunda aflicción o tal vez el terror ante la profanación de mi sangre me tenía inmóvil y lleno de espanto. Como es lógico y como hacen todos los que están destinados a morir, todas las imágenes de mi vida desfilaron en segundos –o en el tiempo que consideraba segundos pero que no puedo saber cuánto fue. Pero los últimos segundos que desfilaron con el manto de la noche, me trajeron a la mente aquellos minutos que me habían anunciado durante el día la tragedia.

Recordé entonces que al final de la tarde yo estaba en el altillo de la casa y observaba desde el ventanal a lo lejos la hamaca que se mecía con el viento que bajaba de las montañas. La ventana estaba a medio cerrar y mi rostro se veía de perfil mientras leía la entrevista que Natalia Springer le había hecho a Mancuso. De repente, sucedió algo realmente extraño: mi rostro desapareció de la ventana. Me quité las gafas de leer y moví la cabeza ante el vidrio, pero sólo se veía la silla vacía. Una oleada de pánico se trepó por mi espalda, pero mantuve el valor y atribuí todo al cansancio de la lectura, al exceso de noticias y a la alocución presidencial televisada en el vecindario. Entonces, fue cuando decidí leer a Cormac McCarthy en la hamaca.

Recordé también que bajé al primer piso, recorrí el extenso pasillo externo hacia la cocina y busqué la botella de vinotinto que me trajo Yoli desde la ciudad el domingo. La radio de la cocina estaba encendida y alguien en la Luciérnaga decía que el país estaba lleno de tumbas, que nuestros mares estaban llenos de tumbas, que hasta los ríos eran tumbas. Yo miré la corriente del Combeima por si ya estaban bajando los muertos, pero la visión del río alegre y retozón me hizo pensar que ya estaba bien de noticias. Entonces cogí el vino y el libro y cuando salía de la cocina sentí más claramente la presencia del mal: un ligero aleteo, como el de la muerte, se sentía a mis espaldas. Era como si todo: la alocución, el himno, el escudo de la patria y los cadáveres sin nombre desfilaran a mis espaldas y lo que era un día cualquiera se estuviera convirtiendo en un anuncio trágico.

Esas imágenes veía yo pasar en mi lenta agonía de la hamaca, mientras un tibio líquido rojizo se deslizaba por mi cuello. ¿Era este el fin? ¿Eran esas las señales que me habían perseguido durante el día? ¿Así se había anunciado mi muerte como se anunciaba la muerte en los medios?. No sé ni me interesa saber si un moribundo puede hacerse en verdad todas estas preguntas cuando le llega la hora final. Yo las hacía mientras luchaba con desespero por recuperar la voluntad perdida, el deseo de luchar, de saltar de mi hamaca y salir corriendo con la misma energía de la corriente del río. Este deseo sobrehumano de vivir me permitió por un segundo abrir mis ojos y contemplar las últimas gotas rojizas que caían de la botella importada antes de que se estrellara contra el piso y ahuyentara con el estruendo la pesadilla en que se me había convertido esa idílica tarde de lunes.

Convencido de que todo era una alteración de los nervios, decidí buscar en la compañía de mi vecino un poco de tranquilidad. Desde luego él era ajeno a mi desgracia y amable y gentil como un buen campesino me invitó junto al televisor donde escuchaba con entusiasmo la alocución de la semana. Nada en el mundo es fortuito. Ni el más terrible de los sueños suele ser ajeno a la verdad, pensaba yo, mientras veía en el rostro de este sencillo ser humano la irradiante placidez de un ser primigenio, que estaba como encantado ante un hechizo de felicidad. Ya me estaba tranquilizando yo ante este rostro pleno de paz, cuando descubrí lo que me hizo contar esta historia que todos ustedes confundirán con un mal sueño: las manos huesudas del vampiro que estaba viendo con horror en la pantalla.

2/22/2007

La comunidad se defiende

La crisis por el crackeo de blogs empieza a demostrar que la comunidad bloguer colombiana se fortalece y es políticamente solidaria. O solidariamente política, como quieran.

La solidaridad bloguer se ha manifestado en muchos de los blogs que leo y frecuento. Eso me alegra. Los invito a unirse a la reacción / resistencia en contra de quienes quieren destruir la expresión, la autonomía, la creatividad, la libertad.

Para la libertad, canto lucho pervivo... (Serrat).

2/07/2007

Ojo al texto invita

Ojo al texto es un blog serio, escrito por un agudo lector. Con estos cortos antecedentes, uno acepta encantado la invitación a participar de un meme que nace en alguna tasca de Barcelona y que ya recorre con buen viento la blogosfera, como propone no suma cero.

Las preguntas del meme:

1. ¿Por qué comenzaste a escribir un blog?

2. ¿Sobre qué temas escribes? ¿Por qué?

3. Si la gente dejara de leerte y comentar, ¿seguirías escribiendo?

4. ¿Crees que al escribir un blog debe seguirse algún tipo de ética?

5. ¿Crees que formas parte de una comunidad? ¿Por qué?

6. ¿Tienes algún grupo cercano de blogueros con el que te podrías poner de acuerdo para lograr algo?

7. ¿Crees que los blogs van a cambiar/están cambiando algo en la sociedad/mundo político/etc.?

8. ¿Qué te gustaría poder hacer dentro de la red para profundizar lo que haces con el blog y por qué? ¿Podcast/videocast, comunidades, wikis, redes sociales,etc.?


1. Comencé a escribir un blog por la fascinación tecnológica, por un lado, y por interés académico, por el otro. En el primer caso, veía como fantástica la posibilidad de escribir de lo que quisiera en un medio digital, con mucha mayor amplitud que la de la escritura telegráfica de un chat. En el segundo caso, porque me interesa la conformación de culturas digitales y el blog me pareció un nuevo momento para Internet. El momento de la autocreación.

2. Escribo de política, de vida cotidiana y de mi mismo. En realidad de todo un poco, aunque la idea inicial era escribir sobre la juventud digital. Esa idea me desbordó. Se necesita un observatorio permanente para analizar la juventud o juventudes digitales, pero creo que al llevar el blog se cumple el propósito.

3. En realidad no me lee y comenta mucha gente. Es más: cuando me han leído varios, me he sentido presionado a escribir y esa no es la idea. De todas formas, creo que uno escribe porque sabe que alguien lo lee. Es más: quiero ser leído y sería muy duro saber que nadie me lee y desalentador que no haya aunque sea un comentario de simple saludo.

4. La ética en el blog debe ser la ética de la vida cotidiana. Debe ser para construir mundos posibles y para crecer como humanos. Es más: creo en la ética hacker: me gusta eso de hacer las cosas con creatividad y por placer y además hacer que circulen libremente en la red.

5. Siento que formo de alguna manera parte de una comunidad a veces "invisible" como planteara algún sociólogo. Eso lo compruebo cuando visito blogs que reflexionan los mismos temas que a mí me preocupan y que lideran iniciativas con las que me identifico.

6. Sí. No son muchos, pero hay un grupo de blogueros con los que podría ponerme de acuerdo para distintas iniciativas.

7. Los blogs han cambiado cosas en Internet, como la confianza en la autocreación, en la recuperación de la escritura y su vinculación más fluida al mundo de las imágenes audiovisuales y a la hipertextualidad digital. No sé si cambiarán la política, pero son útiles políticamente. No sé si cambiarán elmundo, pero guardo inocentemente la esperanza de que aporten en ello. Y no quiero dejar de ser inocente.

8. De todo un poco. Me gusta lo de las redes sociales, así sean "imaginadas", "virtuales". Y todas las posibilidades tecnológicas caben allí.

Bueno, muy escuetas mis respuestas, pero la conexión que tengo me apremia. Invito a Mazo y al hombre de los devaneos para las siete noches a que contribuyan.

2/01/2007

Instrucciones para escribir novela negra

Eso parecen las noticias en Colombia. Y por eso uno se explica las pocas ganas que nos dan a muchos de leer o escuchar las noticias. Pero este par de artículos publicados hoy en el diario El Tiempo si fueron el colmo. Juzguen ustedes.

En el primer artículo el diario narra el asesinato de una mujer que se había atrevido a denunciar al paramilitar Mancuso, en la pantomima de juicio que se lleva en su contra: "Asesinan a mujer que asisitió como representante de las víctimas a declaración de Salvatore Mancuso".

La tragedia de esta mujer y su esposo, herido en estos momentos, es apenas una muestra del horror que se vive en Colombia: un país gobernado por la mafia, que cinco años antes firma un acuerdo clandestino con la clase política tradicional para gobernar al país. Acuerdo que da sus frutos y con creces, pues el candidato de sus simpatías es el primer presidente reelegido en forma consecutiva en el país.

Mafia, masacres, asesinatos selectivos, corrupción del Estado, pactos secretos entre asesinos: un guión digno de James Ellroy.

La segunda noticia es: "Veto a la venta de chicles en Universidad Nacional de Manizales enfrenta a estudiantes y directivos"...


!Los estudiantes de la Universidad Nacional en Manizales están indignados porque no les venden chicles en el campus! O sea, marica, nos jodimos!

Estas universidades están hechas para este país. Son realmente infrarrealistas. Causan horror y dan risa. !Como una novela negra!


11/23/2006

Viento frío viniendo del sur.


Se despidió la Real-visceralista, la estrella distante. Helena de amurallados Troyanos. ¿Iniciaremos una nueva guerra por rescatarla de sus cuarteles de invierno? No faltará más de un voluntario. Pero desde luego, no podemos violentar su sagrado derecho a guardar silencio. O mejor: a decir: me callo porque me da la gana.


Cuando un blog se cierra, cuando una estrella distante se apaga, algo se apaga dentro de uno. Algo se apaga dentro de mí.


"... lo que era ya no era y era necesario el silencio..."

"Viento frío viniendo del sur. Estrella-Distante. Apagandose. En todo el cielo".

11/10/2006

Estudiar

Estudiar debería ser tan divertido como leer y escribir blogs. Pero hoy es tan aburrido como tener que escuchar vejetes anacrónicos que anidan su verdad a la historia de los tiempos. Para ellos el mundo nunca cambió y las verdades, sus verdades son inmutables. Nada más terrible y mamón que escuchar el ronroneo prepotente de un maltrecho profesor que parpadea monosílabos durante dos horas de clase. O el discurso novísimo de su antípoda: el yupi profe que “performa” su cháchara del éxito, del triunfo, del mundo para los ganadores, los elegidos, los bien hechos o recién plastificados en clínica privada, los hijos de las bondades de dios y la virgen santísima.

Pobres de mis colegas y pobres de mis estudiantes. Los unos y los otros seguramente no contaron ni contarán con el acompañamiento tranquilo de un intelectual de los viejos. De esos anarquistas que llevaban flores y tabacos a la clase, que dejaban el caballo amarrado en el frontispicio de la escuela para cabalgar de un momento a otro en la aventura del día. Esos profesores que bajaban con un tinto las batallas de la Troya Homérica y se emparapetaban en el escritorio como en una quebrada de Bolivia para morir la muerte de los viejos héroes. Esos que azotaban las baldosas de las facultades mascando primeras ediciones que sus alumnos no conocerían ni en las amarillentas fotocopias que hoy llaman libros.

Estudiar debería ser hoy, digo, como leer y escribir blogs. Ellos te esperan y te escuchan paciente y te hablan y te dicen y te cantan y te soban el lomo y te desesperan y te calman y te ríen y te acunan y te esperan mientras vas por el tinto y regresas meses después más viejo, más cansado pero más lúcido como esos viejos profesores poetas y anarquistas que muchos de los bloguers tuvieron.

10/10/2006

atar a la rata

Este palíndromo es el título de una revista boliviana dedicada a jugar con las palabras. Me topé con ella gracias a las andanzas con Willian y el mazo, quien ya ha mencionado la historia con lujo de detalles en su post "filosofía barata".

"Las palabras nadan en las aguas negras del deseo y de la memoria.

Celebratorias y ruinosas, de vez en vez, nos salvan del silencio y nos ahondan en la
desdicha. Como una otra forma de la embriaguez, en horas alargadas hasta el hastío, nos fijan un instante tras otro al envés de las cosas del mundo: al centro de su piel más profunda."

Cito a los atarratas pensando en el entusiasmo de muchos bloguers y en sus lúcidas escrituras. Por eso estoy dedicado a leer y a navegar estos días.

Si las naves se van, ¿salís? (Este es de la wikipedia). ¿Alguien conoce un palíndromo que no esté en la wiki?

9/21/2006

Pero con música


No me explico porqué me gusta tanto el blues. Debe ser por la misma razón que al vecino le gusta tanto la música de despecho, la ranchera trapera, la estúpida música que condena a diario a las mujeres a la ominosa muerte de los golpes del marido.

El blues se me desliza por la piel como por la sangre el vino. La vida mía debería ser como un buen blues. A veces lo es. Como el domingo pasado en que viajé con mi padre al aeropuerto a recoger a mi hermano. Sí, en mi familia recogemos al que llega desde lejos en el aeropuerto. Y aunque esquivos por historia, todavía prodigamos abrazos y nos procuramos cariños venidos en bateas llenas de viandas y canciones de medianoche.

Viajar de Bogotá a Neiva escuchando en la radio las rancheras de mi hermano es tan bello como viajar sin él, pero escuchando a Norah Jones.

Igual de placentera es la alegría del otro si yo me regocijo en su entusiasmo. Por eso es que yo, que iba al volante, resulté embriagado con las copas que alzaba mi padre.

Neiva, Rivera, Riverita Alta, aguas termales en piscina natural, el perfume de miel en los mangos en flor y la calidez de la sonrisa de las hermanas y las tías.

Todo eso me han hecho pensar que no es tan importante, por ahora, escribir de Victoria Camps o de "la realidad" nacional.

Bajando de la quebrada termal, a pocos metros del casco urbano de Rivera, la lluvia se ha llevado la sangre de los martirizados días atrás. Y entonces canta Sting: "mañana ya / la sangre no estará/ al caer la lluvia / se la llevará / acero y piel, qué combinación tan cruel..." y es la fragilidad la que vuelve. La necesaria noción de que somos frágiles, de que la vida de todos debería discurrir como un blues, o con la alegría propia de una tromba de clarines en un arrebato de salsa. Pero con música.

8/28/2006

Nos han dado la tierra


Después de tantas horas de caminar sin encontrar ni una sombra de árbol, ni una semilla de árbol, ni una raíz de nada, se oye el ladrar de los perros.

Uno ha creído a veces, en medio de este camino sin orillas, que nada habría después; que no se podría encontrar nada al otro lado, al final de esta llanura rajada de grietas y de arroyos secos. Pero sí, hay algo. Hay un pueblo. Se oye que ladran los perros y se siente en el aire el olor del humo, y se saborea ese olor de la gente como si fuera una esperanza.

Pero el pueblo está todavía muy allá. Es el viento el que lo acerca.

Hemos venido caminando desde el amanecer. Ahorita son algo así como las cuatro de la tarde. Alguien se asoma al cielo, estira los ojos hacia donde está colgado el sol y dice:-Son como las cuatro de la tarde.

Ese alguien es Melitón. Junto con él, vamos Faustino, Esteban y yo. Somos cuatro. Yo los cuento: dos adelante, otros dos atrás. Miro más atrás y no veo a nadie. Entonces me digo: "Somos cuatro". Hace rato, como a eso de las once, éramos veintitantos, pero puñito a puñito se han ido desperdigando hasta quedar nada más que este nudo que somos nosotros.

Faustino dice:-Puede que llueva.
Todos levantamos la cara y miramos una nube negra y pesada que pasa por encima de nuestras cabezas. Y pensamos: "Puede que sí".

No decimos lo que pensamos. Hace ya tiempo que se nos acabaron las ganas de hablar. Se nos acabaron con el calor. Uno platicaría muy a gusto en otra parte, pero aquí cuesta trabajo. Uno platica aquí y las palabras se calientan en la boca con el calor de afuera, y se le resecan a uno en la lengua hasta que acaban con el resuello. Aquí así son las cosas. Por eso a nadie le da por platicar.

Cae una gota de agua, grande, gorda, haciendo un agujero en la tierra y dejando una plasta como la de un salivazo. Cae sola. Nosotros esperamos a que sigan cayendo más y las buscamos con los ojos. Pero no hay ninguna más. No llueve. Ahora si se mira el cielo se ve a la nube aguacera corriéndose muy lejos, a toda prisa. El viento que viene del pueblo se le arrima empujándola contra las sombras azules de los cerros. Y a la gota caída por equivocación se la come la tierra y la desaparece en su sed.

¿Quién diablos haría este llano tan grande? ¿Para qué sirve, eh?

Hemos vuelto a caminar. Nos habíamos detenido para ver llover. No llovió. Ahora volvemos a caminar. Y a mí se me ocurre que hemos caminado más de lo que llevamos andado. Se me ocurre eso. De haber llovido quizá se me ocurrieran otras cosas. Con todo, yo sé que desde que yo era muchacho, no vi llover nunca sobre el llano, lo que se llama llover.

No, el llano no es cosa que sirva. No hay ni conejos ni pájaros. No hay nada. A no ser unos cuantos huizaches trespeleques y una que otra manchita de zacate con las hojas enroscadas; a no ser eso, no hay nada.
Y por aquí vamos nosotros. Los cuatro a pie. Antes andábamos a caballo y traíamos terciada una carabina. Ahora no traemos ni siquiera la carabina.

Yo siempre he pensado que en eso de quitarnos la carabina hicieron bien. Por acá resulta peligroso andar armado. Lo matan a uno sin avisarle, viéndolo a toda hora con "la 30" amarrada a las correas. Pero los caballos son otro asunto. De venir a caballo ya hubiéramos probado el agua verde del río, y paseado nuestros estómagos por las calles del pueblo para que se les bajara la comida. Ya lo hubiéramos hecho de tener todos aquellos caballos que teníamos. Pero también nos quitaron los caballos junto con la carabina.

Vuelvo hacia todos lados y miro el llano. Tanta y tamaña tierra para nada. Se le resbalan a uno los ojos al no encontrar cosa que los detenga. Sólo unas cuantas lagartijas salen a asomar la cabeza por encima de sus agujeros, y luego que sienten la tatema del sol corren a esconderse en la sombrita de una piedra. Pero nosotros, cuando tengamos que trabajar aquí, ¿qué haremos para enfriarnos del sol, eh? Porque a nosotros nos dieron esta costra de tapetate para que la sembráramos.

Nos dijeron:-Del pueblo para acá es de ustedes.

Nosotros preguntamos:-¿El Llano?- Sí, el llano. Todo el Llano Grande.

Nosotros paramos la jeta para decir que el llano no lo queríamos. Que queríamos lo que estaba junto al río. Del río para allá, por las vegas, donde están esos árboles llamados casuarinas y las paraneras y la tierra buena. No este duro pellejo de vaca que se llama Llano.

Pero no nos dejaron decir nuestras cosas. El delegado no venía a conversar con nosotros. Nos puso los papeles en la mano y nos dijo:-No se vayan a asustar por tener tanto terreno para ustedes solos.-Es que el llano, señor delegado...-Son miles y miles de yuntas.-Pero no hay agua. Ni siquiera para hacer un buche hay agua.

-¿Y el temporal? Nadie les dijo que se les iba a dotar con tierras de riego. En cuanto allí llueva, se levantará el maíz como si lo estiraran.- Pero, señor delegado, la tierra está deslavada, dura. No creemos que el arado se entierre en esa como cantera que es la tierra del Llano. Habría que hacer agujeros con el azadón para sembrar la semilla y ni aun así es positivo que nazca nada; ni maíz ni nada nacerá.- Eso manifiéstenlo por escrito. Y ahora váyanse. Es al latifundio al que tienen que atacar, no al Gobierno que les da la tierra.- Espérenos usted, señor delegado. Nosotros no hemos dicho nada contra el Centro.

Todo es contra el Llano... No se puede contra lo que no se puede. Eso es lo que hemos dicho... Espérenos usted para explicarle. Mire, vamos a comenzar por donde íbamos...

Pero él no nos quiso oír.

Así nos han dado esta tierra. Y en este comal acalorado quieren que sembremos semillas de algo, para ver si algo retoña y se levanta. Pero nada se levantará de aquí. Ni zopilotes. Uno los ve allá cada y cuando, muy arriba, volando a la carrera; tratando de salir lo más pronto posible de este blanco terregal endurecido, donde nada se mueve y por donde uno camina como reculando.

Melitón dice:-Esta es la tierra que nos han dado.

Faustino dice:-¿Qué?

Yo no digo nada. Yo pienso: "Melitón no tiene la cabeza en su lugar. Ha de ser el calor el que lo hace hablar así. El calor, que le ha traspasado el sombrero y le ha calentado la cabeza. Y si no, ¿por qué dice lo que dice? ¿Cuál tierra nos han dado, Melitón? Aquí no hay ni la tantita que necesitaría el viento para jugar a los remolinos."


Melitón vuelve a decir:-Servirá de algo. Servirá aunque sea para correr yeguas.-¿Cuáles yeguas? -le pregunta Esteban.

Yo no me había fijado bien a bien en Esteban. Ahora que habla, me fijo en él. Lleva puesto un gabán que le llega al ombligo, y debajo del gabán saca la cabeza algo así como una gallina.

Sí, es una gallina colorada la que lleva Esteban debajo del gabán. Se le ven los ojos dormidos y el pico abierto como si bostezara. Yo le pregunto:-Oye, Teban, ¿de dónde pepenaste esa gallina?-Es la mía- dice él.-No la traías antes. ¿Dónde la mercaste, eh?-No la merqué, es la gallina de mi corral.-Entonces te la trajiste de bastimento, ¿no?-No, la traigo para cuidarla. Mi casa se quedó sola y sin nadie para que le diera de comer; por eso me la traje. Siempre que salgo lejos cargo con ella.-Allí escondida se te va a ahogar. Mejor sácala al aire.

Él se la acomoda debajo del brazo y le sopla el aire caliente de su boca. Luego dice:-Estamos llegando al derrumbadero.

Yo ya no oigo lo que sigue diciendo Esteban. Nos hemos puesto en fila para bajar la barranca y él va mero adelante. Se ve que ha agarrado a la gallina por las patas y la zangolotea a cada rato, para no golpearle la cabeza contra las piedras.

Conforme bajamos, la tierra se hace buena. Sube polvo desde nosotros como si fuera un atajo de mulas lo que bajara por allí; pero nos gusta llenarnos de polvo. Nos gusta.

Después de venir durante once horas pisando la dureza del Llano, nos sentimos muy a gusto envueltos en aquella cosa que brinca sobre nosotros y sabe a tierra.

Por encima del río, sobre las copas verdes de las casuarinas, vuelan parvadas de chachalacas verdes. Eso también es lo que nos gusta.

Ahora los ladridos de los perros se oyen aquí, junto a nosotros, y es que el viento que viene del pueblo retacha en la barranca y la llena de todos sus ruidos.

Esteban ha vuelto a abrazar su gallina cuando nos acercamos a las primeras casas. Le desata las patas para desentumecerla, y luego él y su gallina desaparecen detrás de unos tepemezquites.-¡Por aquí arriendo yo! -nos dice Esteban.

Nosotros seguimos adelante, más adentro del pueblo.

La tierra que nos han dado está allá arriba.

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Juan Rulfo (El Llano en Llamas). Más Textos Aquí.

(La imagen es tomada de la obra Fresh cream Museo, del bogotano y maestro de Artes Plásticas Hernando Velandia –Nano. Cel: 3133071370).

Crisis creativa

Como ha sido evidente, me ausenté un par de meses. Todo comenzó como una reacción de silencio después del 27 de mayo. Así de aburrido quedé. Ni ganas de escribir tenía. Luego he pensado un poco ingenuamente, es cierto, que cuatro años más de chabacanería política, populismo regionalista paisa y corrupción narcoparamilitar y militar, nos dejarán hastiados a los colombianos. Y que entonces, miraremos para otro lado y Colombia reconstruirá su andar por sendas menos rancias que las actuales.

Y con esta ingenuidad política mía, que siempre me cuestionó Felipe, (y que le saca risotadas al gordo Jairo), vuelvo a actualizar. Gracias a quienes me extrañaron y esperaron con paciencia (en realidad, el toposauro y cuatro gatos que se lamen conmigo el bigote cuando las gatas merodean los tejados vecinos).
No solamente el Gabo puede tener una crisis creativa. O lo que sea que se llame eso que nos silencia cuando menos deberíamos callar. Al menos al papá de los escritores colombianos se le oye elegante cuando menciona su último invento traído de ultramar: la crisis creativa. Caramba, no hubiera tenido la crisis cuando le dio por recomendarle ministros a los presidentes colombianos. Hasta un ministro bien “mágico” nos hubiera salido. Es una lástima que no esté publicando Gabo. Es una lástima que él y yo y Colombia entera estemos de crisis creativa. ¿Estamos de crisis creativa?. ¿Enseñan a escribir blogs en las maestrías de escritura creativa?
A propósito del tema: ¿ya leyeron en línea la revista DONJUAN? ¿No les parece la berraquera el diseño y la lecturabilidad? !Lástima que no se hayan tomado el tiempo de escribirla, luego de la esperanza que teníamos algunos ingenuos, de poder leer una buena revista!
Me quedo con la escritura creativa de algunos blogs. No éste por supuesto.
(La imagen es de la obra "Fresh Cream Museo", del bogotano y maestro de Artes Plásticas Hernando Velandia –Nano. Cel: 3133071370).

5/18/2006

El retorno del macartismo a Colombia


"El retorno del macartismo a Colombia más que un error político, es un error cultural y moral". Fueron las palabras de Guillermo Hoyos Vásquez en su conferencia "la ciudadanía desde la moral Kantiana en clave discursiva", en el Teatro Fundadores, deManizales, en una Lección del programa de doctorado en Ciencias Sociales. Cuando el candidato-presidente macartiza a sus opositores veladamente (y abiertamente cuando está en los cuarteles, o en las universidades militares), llamándolos comunistas, está regresando a la guerra fría. Uribe quiere que nos tratemos de godos, cachiporros, chulavitas, chusma, chusma, como en el Chavo. Así el presidente se parece a Kico, más que a un estadista. Eso quedó demostrado en sus peleas a manotazo limpio con estudiantes de la Javeriana. ¿Se quedó sin argumentos? yo creo que está desviando el debate en plena recta final de campaña.Después de legitimar la impunidad, nada mejor que quitar éste y otros temas de la agenda pública colombiana.

Uribe legitimó a los asesinos que perpetuaron en Colombia dos décadas de masacres sistemáticas, legitimó sus tierras, sus dineros. Bienvenidos al país sin memoria. Uribe no quiere que tengamos memoria ni juicio crítico. El juicio crítico para él no es más que un asomo de"comunistas disfrazados", "profesores de universidad pública", esos molestos seres, que como el profesor Correa de Andreis, terminaron asesinados con participación del DAS, como dicen las revistas Semana y Cambio.

El presidente-candidato perpetúa el mito de Peter Pan o el del niño del tambor de Hojalata. Quiere que perpetuemos nuestra infancia, que no accedamos a la mayoría de edad Kantiana. Menores de edad sin memoria, por eso la importancia de las palabras de primo Levi: si comprender es imposible, conocer es necesario... (Mire abajito el texto de Levi):

5/10/2006

Si comprender es imposible, conocer es necesario,

porque lo sucedido puede volver a suceder, las conciencias pueden ser seducidas y obnubiladas de nuevo: las nuestras también.

Por ello, meditar sobre lo que pasó es deber de todos. Todos deben saber, o recordar, que tanto a Hitler como a Mussolini, cuando hablaban en público, se les creía, se los aplaudía, se los admiraba, se los adoraba como dioses. Eran ¨jefes carismáticos¨, poseían un secreto poder de seducción que no nacía de la credibilidad o de la verdad de lo que decían, sino del modo sugestivo con que lo decían, de su elocuencia, de su arte histriónico, quizás instintivo, quizás pacientemente ejercitado y aprendido. Las ideas que proclamaban no eran siempre las mismas y en general eran aberraciones, o tonterías, o crueldades; y sin embargo se entonaban hosannas en su honor y millones de fieles los seguían hasta su muerte.
Hay que recordar que estos fieles, y entre ellos también los diligentes ejecutores de órdenes inhumanas, no eran esbirros natos, no eran (salvo pocas excepciones) monstruos: eran gente cualquiera. Los monstruos existen pero son demasiado pocos para ser realmente peligrosos; más peligrosos son los hombre comunes, los funcionarios dispuestos a creer y obedecer sin discutir, como Eichmann, como Hoess, comandante de Auschwitz, como Stangl, comandante de Treblinka, como los militares franceses de veinte años más tarde, asesinos en Argelia, como los militares norteamericanos de treinta años más tarde, asesinos en Vietnam.
Hay que desconfiar, pues, de quien trata de convencernos con argumentos distintos de la razón, es decir, de los jefes carismáticos: hemos de ser cautos en delegar en otros nuestro juicio y nuestra voluntad. Puesto que es difícil distinguir los profetas verdaderos de los falsos, es mejor sospechar de todo profeta; es mejor renunciar a la verdad revelada, por mucho que exalte su simplicidad y esplendor, aunque la hallemos cómoda porque se adquiere gratis. Es mejor conformarse con otras verdades más modestas y menos entusiasmantes, las que se conquistan con mucho trabajo, poco a poco y sin atajos por el estudio, la discusión y el racionamiento, verdades que pueden ser demostradas y verificadas.

Es evidente que esta receta es demasiado simple como para cubrir todos los casos: un nuevo fascismo, con su retahíla de intolerancias, prepotencias y servidumbre, puede nacer fuera de nuestro país y ser importado, quizás de puntillas y haciéndose llamar con otros nombres; o puede desencadenarse dentro de casa con una violencia capaz de desbaratar todo reparo. Entonces los consejos de sabiduría ya no sirven y se debe encontrar la forma de resistir: también en esto, la memoria de lo sucedido en el corazón de Europa, y no hace mucho, puede servir de sostén y admonición. (Apartes de Si esto es un hombre, de Primo Levi)

5/05/2006

El color de mayo en ciertos blogs

Me gusta el color de mayo en los blogs. Es el oscuro y difuso color de la memoria. Es el rojo de la herida y es el blanco de las almas de los que se llevaron sus heridas al más allá, al después, al hasta siempre. Y es el negro de la fuerza inmemorial de los tiempos que estalla en la noche de la rebeldía.

Por ellos sabremos que ya no volverán las hamacas guindadas en los mangos del patio y no serán iguales nuestras conversaciones bajo los almendros. De todo esto nos queda el hilo que tejemos en estas páginas luminosas que nos permiten por lo menos algún oscuro monólogo con los muertos.

Por ello, le he escrito este post a los compadres que ejercen el derecho a la memoria. A Blake, que inaugura el mes de mayo con un tono que enaltece el oficio blogger. Definitivamente los blogger que andan por todo lado dejando mensajes para que los lean, deberían trabajar más, como ya ha dicho David.


Por otro lado, la crónica de Diego sobre el primero de mayo en Bogotá, está estupenda:

"Recuerdo salir a desayunar. Recuerdo que era primero de mayo, y era joven y latinoamericano. Sé muy bien que ciertas ideas aparecen en el horizonte del hombre y desde ese momento se da inicio a una larga jornada para cruzar ese límite y ver un nuevo campo, la tierra prometida. De la idea que aquí hablo, en Latinoamérica era sólo un horizonte que venía a reemplazar la oscuridad con un futuro cielo color rojo. Era la unión de las banderas: la negra y la roja"...

Para visitar los recuerdos inventados:


4/24/2006

Pero ¿Cómo había comenzado todo?

Nací en la selva, es verdad. Busquen en el mapa a Guacamayas. Si encuentran esta población en el Caquetá, les encargo sus coordenadas. Si alguien consigue fotos, le agradezco el envío. En mi tierna infancia ya caían bombas cerca del pueblo, según las historias que me contaba mi madre (que no son las mismas de “lo que cuenta mi mamá”).

A guacamayas se llegaba a lomo de mulas. Así llegaron mis padres con sus cuatro hijos, para ser maestros de la escuela del pueblo, criar gallinas y cazar animales del monte. Borugas, armadillos, venados tigres podencos. A pescar pintadillos del tamaño de mi hermano mayor, a contar estrellas en cielos como el olimpo de Zeus: llenos de ninfas que parecían estrellas fugaces. Mientras, yo aprendía en estas tierras a usar antes la flecha de pindo que el Berol Mirado.

En Guacamayas mi padre vivía feliz por la abundancia de la caza, mis hermanos temerosos por las historias de brujas, madremontes y patasolas y mi madre aterrorizada por los bombardeos del ejército contra “la chusma”. De Guacamayas tuvimos que salir porque al profesor de la escuela se le ocurrían lecciones pedagógicas como la de tapar con una sábana un cadáver abandonado en la plaza central. Lección impracticable en una tierra a donde no llegaban las noticias de los derechos humanos ni esas otras vainas de los comunistas. Lección impracticable si el cadáver era de uno de la chusma.

Por eso mi familia deambuló por las fértiles tierras del Caquetá desde finales de los sesenta hasta finales de los setenta. Una década completa de trashumancia con la Singer patasarriba en las enjalmas. Años duros en esta “tierra de promisión” en donde sobrevuelan aún los halcones de la guerra sobre pueblos bautizados de maneras hermosamente insólitas, como el célebre “San Vicente del Caguán”, o los pueblos desolados como “Solita”, o aquel que espera a su doncella, “El Doncello”, o la tierra de los moros “Morelia”, o la patria chica de los curitas, “Curillo”, entre otros.

¿Cómo yo, parodia del niño de la selva, me iba a imaginar en futuras migraciones digitales si ya estaba aburrido de descolgar los chinchorros para salir corriendo de nuevo? Y fue precisamente una migración la que me trajo a la blogosfera.

Pero ¿Cómo había comenzado todo?

4/21/2006

Politeísta latinoamericano

Ha llegado, y con mucha energía un oscuro y entrañable personaje a la blogosfera. Se coló a las redes en medio de los ritos de semanasanta. Biene apadrinado por el mazo, y tiene alas de gato y ojos de serpiente emplumada. En una semana su blog ha despertado elogiosos comentarios. Por eso le damos la bienvenida con este tema de THERION:

Quetzalcoatl

One day in (the) Maya calendar
The Winter Solstice is open
Like a gate to the Plumped Serpent
For the Maya and the Toltec he return

[chorus:]

Sol volverá, en la costa vimos su luz
Quetzalcoatl
Oh Señor del Sol!

Ride on Quetzalcoatl and you will reach another day
When Capricon will change the world
Enter into 2012
Ancient forecast of the Maya will be true[chorus repeat]

(Del album Lemuria)

4/08/2006

Blogs y polas y cafe y frijoles y tamal...


El encuentro en Luvina sigue propiciando comentarios. Para algunos no era lo que esperaban. La pregunta es qué esperaban? Esto es muy importante para propiciar nuevos encuentros, para que nos entendamos mejor y para que la comunidad de bloguers mejore.

Para otros es la posibilidad de desarrollar nuevos encuentros temáticos, talleres, foros académicos, intercambios de experiencias. Creo que todas esas posibilidades están abiertas y en marcha, como el taller de blogs que realizaremos el 2 de mayo en la Universidad del Tolima en Ibagué.

La posibilidad de nuevos encuentros ha sido expresada también por blogscolombia.com, que enhorabuena se ha puesto al frente de convocatorias tan importantes. Pues bien, creo que además de los foros, talleres y análisis del universo blog, es hora de pensar en las regiones. Que tal blog y tamal en Ibagué el próximo año?...

Bueno, mientras esperamos noticias de los encuentros regionales, es bueno aclarar que los apellidos de los encuentros no deben prestarse a reduccionismos culturales (El Tolima es mucho más que el tamal y la lechona, Bogotá es más que la pola del viernes, etc.)

Bien, ya saben que la foto fue tomada de enmediodelruido y que yo también asistí! (el semidormido de pijama de cebra, al lado de altadensidad y recuerdosinventados. Al fondo el poeta gris).

4/05/2006

Enmediodelruido

Mauricio (www.enmediodelruido.blogspot.com)
nos aporta nuevas entradas de los asistentes a blog&polas:

Hola Arlovich. Has aportado a mi lista una cantidad de blogs nuevos. Te copio los míos:

http://cavernadeltoposauro.blogspot.com http://www.saumet.blogspot.com
http://www.eduardobecharanavratilova.blogspot.com
http://tr.eltiempo.terra.com.co/blogs/home/contenidoblog.php?blog=11406576258
http://lamovidaliteraria.blogspot.com
http://www.generacioninvisible.blogspot.com
http://www.elgatocpardo.blogspot.com
http://www.pizarrondigital.blogspot.com
http://lacolumna.equinoxio.org
http://silviacorzo.blogspot.com/">
http://www.cronicasvallenatas.blogspot.com
http://nosepuedeencontrarelservidor.blogspot.com
http://queputasseponeaca.blogspot.com - Sex Sthinks... sometimes
http://historianuevagranada.blogspot.com/

4/04/2006

Cocuyos en la noche

Como cocuyos digitales iluminamos todos las mesas en Candelario, luego del encuentro en Luvina. Nos habíamos reunido gracias a la convocatoria de blogscolombia.com en el segundo encuentro Bloguer de Colombia Blog&Polas2. Reinó la camaradería y un extraño aire bloguer del que ya hablaremos.

Como Mauricio Duque de www.enmediodelruido.blogspot.com ya publicó las fotos y solicita lista de participantes, aquí aporto una lista no oficial mientras se publica la definitiva: (perdonen las omisiones)

www.licuc.blogspot.com
www.lacoctelera.com
www.nosepuedeencontrarelservidor.blogspot.com
www.poetagris.blogspot.com
www.walkerinthedarkness.blogspot.com
www.toniov.blogspot.com
www.elllamamiento.blogspot.com
www.blogggerer.blogspot.com (o algo parecido, me disculpan)
www.juantrueno.blospot.com
www.elportaldel2006.blogspot.com (blog del maravilloso rafa...)
www.lamovidaliteraria.blogspot.com
www.cronicasvallenatas.blogspot.com
www.juventudigital.blogspot.com
www.recuerdosinventados.blogspot.com
www.lacavernadeltoposaurio.blogspot.com
www.eltiempo.com/blogs/resonancia
www.eltiempo.com/blogs/esfera
www.hombrealado.blogspot.com
www.suspiroalavida.blogspot.com
www.compartasusueño.blogspot.com
www.enmediodelruido.blogspot.com
www.saumet.blogspot.com (la egoteca...)
www.queputaseponeaca.blogspot.com
www.eduardobecharanavratilova.blogspot.com
www.altadensidad.blogspot.com
www.pizarrondigital.blogspot.com
www.elfoco.blogspot.com
www.gloqui.blogspot.com
www.lacolumna.equinoxio.org
www.silviacorzo.blogspot.com
www.historianuevagranada.blogspot.com
www.espacioblog.com/comercio
www.blogscolombia.com
www.mutarte.blogspot.com

3/25/2006

Pretensión y deseo

He vuelto a mi criatura muchas veces. He tenido el deseo oculto de que se reproduzca por sí misma, que sea mutante o al menos que crezca como las matas: sin que haya que pagar por el agua que las moja. Sin sudar una gota.

Pero resulta que todo proceso de creación requiere tanto esfuerzo como el de elevar pacientes las ramas al sol para que la sombra no opaque el brillo. Bueno, ya lo saben: un blog no es una matica silvestre que echa raices por el azar de los vientos...

Un blog es un deseo latente convertido en esfuerzo, en paciencia, en rabia, en ganas, en desganas, en golpes contra el muro. Por eso no hay que excederse en pretensión y grandilocuencia. La sencillez y la transparencia son las fuerzas invencibles que convierten el deseo del mejor blog en la manifestación de la humilde y posible bitácora de autor. Gracias a los hermosos y transparentes blogs que se han desplegado en mi pantalla por esta lección de sencillez: un blog es un pedazo de uno mismo. (En todo lo que hagas siempre dejas un pedazo de pellejo. Así tan solo sea patear piedras...)

Eso lo vengo sabiendo desde que me encontré con recuerdosinventados, fragmentaciones, drayru, nimiedad (qué palabra!), gritossusurros, real-visceralista, entre otros.

Todos ellos y muchos otros me han hecho prometerle al diego que pronto iré contando aquí mi "historia de viaje" por la geografía de los bloggers.

O sino cómo entender la cultura digital?